| Como es un monje, viaja de pueblo en pueblo "ayudando" a la gente. Cada vez que detecta una casa o castillo poseído por un demonio, él se acerca a ofrecer sus servicios y expele al demonio de la casa, por lo cual las personas que viven ahí lo recompensan con comida, hospedaje o bienes materiales. Miroku tiene la suficiente fuerza para pelear de frente con varios demonios incluso sin usar el hoyo negro de su mano derecha. Sin embargo cuando las cosas se ponen muy mal y hay demasiados enemigos entonces siempre tiene ese último recurso. A pesar de que su obligación como monje es ayudar, Miroku se asegura de ser bien recompensado por sus servicios, no le importa chantajear al señor feudal para que le pague una cuota sumamente alta o incluso decirle que va a expulsar a un demonio inexistente con tal de quedarse una noche a dormir bajo cubierta. A pesar de que los demás desaprueban sus métodos lo cierto es que Miroku siempre les consigue quedarse en los mejores lugares en cada pueblo. Parecería que el hoyo negro es invencible, pero Naraku ha conseguido algunas abejas venenosas llamadas Saimyosho, para que envenenen a Miroku, si éste las absorbe. Debido a eso cuando se trata de pelear con Naraku o sus sirvientes nunca puede usarlo, ya que siempre hay estas abejas a su alrededor. Debido a la maldición que tiene, Miroku piensa que debe dejar descendencia cuanto antes, y a cada señorita que encuentra le pregunta que si quiere tener un hijo con él. Esto por supuesto no hace más que dejar apenada a la mujer a la cual le hace la pregunta y a sus amigos, a él no parece importarle. Se considera a sí mismo un casanova. Sin embargo, parece gustarle mucho su compañera de viaje, Sango. A ella también le gusta Miroku, y en una ocasión acuerdan que después de que maten a Naraku, se casarían y tendrian un hijo.^_^ |