Bajo los árboles gemelos
En la Casa de Virgo, Giant ataca a Saga, pensando que él y los otros
mataron por traición a los tres Espectros, pero Saga lo detiene con su
cosmo y le dice que no interfieran, pues ellos tres conseguirán la
cabeza de Atena. Después de esto lo golpea con su energía.
Shaka le pregunta a Saga si sus palabras son ciertas: si en verdad
están aquí para conseguir la cabeza de Atena, a lo que Saga le
contesta que sí. Shaka se queda pensando y finalmente los deja pasar,
ya que él solo no puede contra tres de los Caballeros de Dorados más
fuertes. Saga y compañía siguen adelante y, al ver esto, los Espectros
que quedan intentan también pasar pero Shaka los detiene y les enseña
que en su rosario seis cuentas, que representan los seis Espectros
restantes, ya han cambiado de color.
Asustados, los Espectros tratan de pasar, pero Shaka no perdona el que
hayan ensuciado las Doce Casas con sus sucios pies, así que usa su
poder Sei Sam Sara y los mata a todos. Giant, antes de morir, le dice
a Shaka que no tienen miedo a morir, pues aquellos que le son fieles a
Hades reciben vida eterna, a los que Shaka responde que él ha hablado
con Buda desde que nació y nunca ha oído que se le dé vida eterna a un
humano.
Shaka se levanta y detiene a Saga y compañía y les pide que le digan
la verdad, ahora que todos los Espectros están muertos. Saga le
contesta una vez más que vienen por la cabeza de Atena. Shaka lo
entiende y les pide que lo sigan, pues la Casa de Virgo no debe ser
manchada con sangre. Entonces los lleva a un jardín con dos árboles
gemelos que se encuentra al lado de la Casa de Virgo.
Este es el Jardín de Salas. Cuando Buda entró a Nirvana, el lugar
donde se recostó al momento de su muerte fue precisamente entre los
árboles gemelos. Shaka de Virgo se dice que es la reencarnación de
Buda por lo que, cuando muera, se recostará bajo los árboles gemelos.
Por eso este jardín está a un costado de la Casa de Virgo.
Shura quiere cumplir el deseo de muerte de Shaka y lanza su poder
Excalibur, pero Shaka lo evita. Camus lo ataca en el aire con su poder
Polvo de Diamantes y congela la pierna derecha de Shaka. En ese
momento Saga usa su poder Otra Dimensión, pero Shaka no quiere ser
transportado a otra dimensión otra vez, así que lo esquiva.
Camus, Shura y Saga lo rodean y se lanzan contra de él, a lo que Shaka
responde levantando su rosario. Saga y compañía se quedan paralizados
por la amenaza y Shaka usa su técnica secreta Tesoro del Cielo, cuya
postura es tanto de defensa como de ataque, por lo que Saga y compañía
no pueden ni correr ni atacar. Shaka les explica que la única
oportunidad que tienen para matarlo es usando la técnica prohibida:
la Exclamación de Atena. Shaka les dice que tomen su decisión, pues él
solamente tiene que quitarles sus cinco sentidos y empieza con el
primero.
La Exclamación de Atena consiste en la unión de tres Caballeros Dorados
para formar la Trinidad, concentrando su cosmo dorado incrementado al
máximo en un solo punto. Su poder destructivo puede compararse con la
explosión que creó el universo, pero en menor escala, por lo que esta
técnica tan destructiva ha sido prohibida por Atena desde la era del
mito.
Shura y Camus dudan en usar la técnica y Shaka lo aprovecha para
quitarles a los tres su segundo sentido. Shura y Camus no quieren
pelear tres contra uno pues, según ellos, la Exclamación de Atena es
una técnica de cobardes. Shaka sigue y les quita su tercer sentido.
Saga les recuerda que deben de llegar a Atena aún si para eso tiene
que perder su honor y su categoría de Caballeros, a lo que Shura y
Camus ahora piensan que deben de pelear por Atena, el amor de la
Tierra y la justicia. En ese momento pierden su cuarto sentido.
Todos en el Santuario sienten una premonición terrible, desde Atena y
Kanon en el cuarto del Patriarca hasta Milo de Escorpio en su Casa.
Shiryu y Aioria llegan a la Casa de Virgo, pero encuentran una enorme
puerta bloqueando el paso al Jardín de Salas. Cuando Aioria está a
punto de destruirla, lo detiene Mu y le dice que no debe de entrar,
pues ese es el deseo de Shaka.
Hace 14 años, Shaka se encuentra en un templo de Buda, donde éste le
pregunta por qué permanece sentado todos los días. Shaka le explica
que ha visto muchos cuerpos flotando en el Río Gange y que había
peregrinos bañándose en las orillas del río. Parecía como si
prefirieran morir que vivir. Shaka le pregunta por qué su país está
tan sumido en la pobreza y por qué la gente solamente nace para
saborear solamente dolor y tristeza. Buda le explica que no siempre
hay dolor en la vida, sino también alegría. Los humanos son como
flores, un día abren, pero tarde o temprano mueren.
Saga, Shura y Camus toman la postura de la Exclamación de Atena y
atacan al mismo tiempo que Shaka intenta quitarles su último sentido.
Shaka por fin parece feliz y entonces hay una enorme explosión.
Atena, Milo, Kanon, Shiryu, Aioria y Mu sienten la muerte de Shaka.
El jardín ha sido destruido, todas las flores se han ido y el suelo
ha quedado árido, pero los árboles gemelos siguen ahí.
Hace 14 años, Buda le dice a Shaka que la muerte no siempre era algo
permanente. En el pasado, todas las personas llamadas Santos superaron
la muerte. Si Shaka pudiera entender eso, se convertiría en el hombre
más cercano a dios.
En el presente, los Caballeros Dorados Negros se dan cuenta que
solamente tienen uno de sus cinco sentidos (Camus tiene el oído, Shura
el gusto y Saga la vista), cuando Saga ve que Shaka se levanta. Shura
se prepara otra vez a atacar, cuando Saga se da cuenta que los ojos
de Shaka se ven vacíos y se aleja de ellos con dirección a los árboles
gemelos.
"Las flores abren y luego mueren"
"Las estrellas brillan y tarde o temprano se apagan"
"La Tierra, el Sol, la Vía Láctea..."
"Incluso al Universo que sigue creciendo,
tarde o temprano el tiempo de morir les llegará"
Y comparada con estas cosas, la vida humana es insignificante.
"En ese pequeño momento, nace un hombre,"
"Ama a alguien, odia a alguien,"
"Ríe, llora,"
"Pelea, es herido,"
"Siente alegría y siente tristeza"
"Y, al final, es cubierto por el sueño eterno llamado Muerte"
Ahora Shaka se sienta entre los árboles gemelos, agarrando algunos
pétalos. En cuatro pétalos, Shaka escribe algunas palabras con la
sangre impregnada de su dedo. Los pétalos son llevados por el aire a
Atena y, habiendo terminado sus asuntos pendientes, Shaka desaparece.