El Arte de Naoko Takeuchi
Sin lugar a dudas, Sailor Moon se ha convertido en un gran éxito, gracias a su atrayente historia, pero hay mucho mas: ¿Cómo es posible que una serie escrita para ser leída por chicas, les guste también a un sin numero de chicos? Sin duda, el estilo de la autora los captura a ellos también.
Una tendencia muy popular entre los mangakas es la de intercalar dibujos detallados con bosquejos simples; de este modo tejen una historia, obteniendo resultados sorprendentes. En el caso de Naoko, dentro de su trabajo se pueden ver escenas muy detalladas y hermosas, que de un cuadro a otro se convierten en imágenes caricaturizadas que resultan ser de dibujo muy simple y, sin embargo, muy efectivo en cuanto a la finalidad que tienen de hacer reír. La autora también sorprende en las escenas de acción y combate de las protagonistas, las cuales carecen de escenario, donde las figuras son simples líneas con uno que otro detalle. Consiguiendo, así, transmitir una idea de fluidez y velocidad.
La composición de Naoko Takeuchi es extraordinaria. Su manejo de los fondos es muy sutil; no permite que se sobrecarguen el panel y le resten importancia a la figura que aparece en primer plano. El manejo de los fondos varia según la situación. Por ejemplo, en las escenas ligeras apenas aparecen bosquejados; en cambio, cuando es necesaria una idea dramática, la autora pone en énfasis en los detalles. Este es un claro reflejo de su habilidad, ya que logra ubicar al personaje en un ámbito sin fundirlo demasiado a su entorno.
Al ser el manga tradicionalmente en blanco y negro, es esencial para quienes lo hacen el saber manejar sombras. Cada creativo tiene su propio estilo de dibujo y entintado. La autora lo maneja de un modo muy delicado y medido, ya que reserva las sombras para las escenas dramáticas, dejando los demás dibujos desprovistos casi por entero de ellas.
Uno de los clichés mas usados por Naoko, es el uso de la gotita de sudor que denota bochorno en sus personajes, que en algunas situaciones se convierte en una multitud de pequeñas gotitas; y aunque usa este recurso con bastante frecuencia, la autora tiene el cuidado no abusar de el.
Cuando los personajes se enojan, Naoko hace gala de su creatividad y usa diversos recursos: Desde la consabida vena abultada en la frente, hasta expresiones faciales caricaturizadas, sin olvidar las ya conocidas líneas de arriba de la cabeza. Un recurso muy empleado por la autora es el uso de actitudes infantiles para hacer reír, situación que vemos muy a menudo en Reí y Usagi, cuando comienzan a mostrarse la lengua mutuamente.
El dibujo de Naoko Takeuchi posee el defecto de que el diseño de sus personajes parte de una plantilla preestablecida, donde solo son cambiados el cabello y los ojos para lograr individualidad; Sin embargo, ella contrarresta esto por medio del manejo de expresiones distintivas en cada personaje, otorgándoles personalidad propia.
Uno de los más interesantes aspectos del trabajo de Naoko es que en las historietas intercala pequeñas notas sobre ella misma, acerca de lo que le gusta hacer o como le gusta pasar el tiempo libre, entre otras cosas. Al permitirle a sus lectores que ola conozcan mejor, se gana su confianza. Esto, sin duda contribuye a que su propio publico la conozca como “Naoko Takeuchi, la autora de Sailor Moon”, algo que a muchos mangakas les sucede con demasiada frecuencia, ya que sus obras son conocidas, pero ellos.
El éxito de Bishoujo Senshi Sailor Moon también se debe a que la autora ha logrado crear una obra romántica, atrayente, tierna, graciosa, con aventuras y acción que captan al instante la atención de sus lectores, pero sobre todo, consigue transmitir un mensaje de esperanza: “Con un buen corazón, buena voluntad y energía, se logra superar cualquier obstáculo”, un optimista mensaje que es apreciado por quienes disfrutan Sailor Moon, sean chicos o chicas. Esa, sin duda, es la magia de Naoko Takeuchi.