|  CAPITULO 8: El ser que destruye esqueletos Publicado: 19 de julio de 2003 Resumen La pelea entre Hyperion y Aioria sigue en el campo de batalla. Aioria explica que su poder a la velocidad de la luz es su Plasma Relámpago y lo ataca, pero Hyerion, dios de hierro,ha resistido el ataque. Hyperion se burla y le dice que ninguno de sus ataques ha podido pasar su armadura sagrada, pero Aioria se defiende afirmando que su armadura dorada hace ver a su armadura sagrada como algo inferior. Explica que de los 88 caballeros que están a la orden de Athena, los caballeros dorados poseen las armaduras más poderosas de todas; Hyperion lo hace razonar que él se encuentra con vida únicamente gracias a su armadura. Aioria se enfurece ante ese comentario y lo ataca, su poder rasga la tierra pero no le hace daño a Hyperion. Hyperion quiere hacer entender que el ataque de Aioria es el más poderoso pero para los humanos, Aioria le lanza una patada giratoria con una posición que parece incómoda; Hyperion aprovecha esa situación y lo ataca, pero Aioria lo que hace es detenerse y poner defensa cubriendo su cabeza. Cuando Hyperion está a punto de golpear a Aioria, éste se desprotege y aprovecha la poca distancia que tiene con el dios y lanza su Rayo Relámpago golpeándolo en el vientre. Hyperion se sorprende ya que Aioria en ese instante pudo igualar su fuerza con la de un dios. La parte del brazo de la armadura de Aioria se destruye! Hyperion explica que la madre Gea, al querer destruir a su esposo Urano, le concedió a cada uno de los 12 titanes, 12 armas sagradas que sirve tanto para el ataque como para la defensa. Esas armas son las armaduras que ellos portan, eso quiere decir que esas armas pueden deformarse y convertirse en mantos sagrados. A Hyperion le fue concebido la espada, que tambien lo viste y cuyo nombre es Souma. Hyperion lanza un ataque altamente destructivo y empieza a destruir completamente el lugar, Aioria se da cuenta que no puede detenerlo así que decide intentar esquivarlo. Lithos grita. Aioria se da cuenta y se enfurece, decide contraatacar y lanza su Plasma Relámpago intentando detener el ataque de Hyperion. Hyperion se sorprende al observar que Aioria está utilizando su brazo izquierdo que está malherido! El niño que está con Lithos se asusta, pero Lithos le dice que hay que creer en Aioria, que nunca perderá y saldrá victorioso. Aioria eleva sus cosmos al máximo logrando así devolver el ataque producido por Hyperion; el dios se sorprende al ver que Aioria está usando su máxima fuerza para desviar el ataque al cielo. En la sala del patriarca, los caballeros dorados sienten que el cosmos de Aioria desapareció. Milo se enfurece y quiere ir al campo de batalla, los demás se sienten resignados a la muerte de Aioria. "El poder de un dios será siempre un milagro". La armadura de Leo se encuentra delante de Lithos y el niño para protegerlos, pero Hyperion se da cuenta que a esa armadura le hace falta varias piezas, se pregunta si fueron destruidos. Pero Aioria se encuentra detrás de Hyperion con las piezas de l armadura que faltaban, eso quiere decir que mientras intentaba desviar el ataque de Hyperion, protegió a Lithos con la mitad de las partes de la armadura dorada. Hyperion lanza su Tornado Oscuro, pero Aioria se mueve a la misma velcidad de la luz. Aioria dice que ve el ataque de Hyperion lento ya que una técnica que un caballero ya vió, no surge efecto cuando se efectúa por segunda vez. Aioria reta a Hyperion diciendo que su colmillo de león no ha perdido y lanza su Relámpago de Voltaje, golpeando a hyperion repetídamente en un mismo sitio causándole una pequeña fisura en su armadura. Hyperion reconoce que despues de mucho tiempo, tiene una pelea digna para él, así que le dice que cure sus heridas y tengan otra pelea despues. Un remolino cubre el cuerpo de Hyperion y desaparece. Aioria va a estar preparado para intentar vencer a un dios. Aioria se encuentra muy herido, pero le dice a Lithos que hubiera podido vencer a Hyperion, que entre ellos dos hubieran podido lograrlo. Aioria a aprendido por Lithos que su poder no sirve para matar, sino para proteger a los que más los necesitan. Continuará...... |