Las Doce Casas
Seiya y sus compañeros se dirigen al Santuario y al llegar se encuentran con Shiryu, quien va a pelear con ellos. Una persona se acerca al grupo y les dice que el Patriarca los estaba esperando. Saori explica que ya había mandado una carta diciéndole al Patriarca que le iban a hacer una visita

El guía de Seiya les explica que para llegar con el Patriarca, tienen que cruzar las doce casas del Zodiaco. Cada casa tiene por guardián un Caballero Dorado. Los Caballeros de Bronce se preparan para ir a la primera casa, cuando su guía revela su identidad como el Caballero de la Flecha y los ataca con su poder Flecha Fantasma. Seiya lo mata con su Golpe de Meteoro, pero el Caballero de la Flecha ha logrado su objetivo, Saori fue herida en el corazón por una de las flechas.

Antes de morir, el Caballero de la Flecha les explica que en 12 horas, la flecha dorada atravesará el corazón de Saori y la única persona que puede ayudarla es el Patriarca. Un gran reloj, con las figuras de cada signo zodiacal, marcará el tiempo y tendrán que llegar con el Patriarca antes de que los doce fuegos del reloj se extingan. En la primera casa, aparece frente a ellos Mu, Caballero Dorado de Aries. Todos piensan que Mu los va a dejar pasar, pero Mu les pregunta el por qué debía hacerlo. Shiryu se lanza contra Mu, quien se defiende con un sólo dedo y con ese mismo dedo golpea el escudo del Dragón. Con asombro, Seiya y los demás ven que el escudo del Dragón quedó hecho añicos. A pesar de que no se nota, las armaduras de los Caballeros de Bronce han sido muy dañadas por los combates con los Caballeros de Plata. Mu se ofrece a repara sus armaduras, pero se tardará una hora. Ya reparadas las armaduras, Mu les explica que si quieren ganar esta batalla, tienen que despertar su Séptimo Sentido. Mu les explica que la diferencia entre los Caballeros no es el color de su armadura, sino la facilidad con la que utilizan su Séptimo Sentido en la batalla. Este sentido no se los puede enseñar nadie, ya que tienen que aprenderlo con el tiempo. Mu los deja pasar y se queda con Kiki a cuidar de Atena.


Existen Cinco Sentidos que todos tenemos. Hay un Sexto que es la intuición. Sólo los Caballeros Dorados están más allá de estos sentidos. El Séptimo Sentido hace que los Caballeros Dorados puedan luchar a la velocidad de la luz, ya que en ese momento, tanto el cuerpo como el alma están en perfecta sincronización.

En la siguiente casa, Aldebarán de Tauro los ataca con su poder Gran Cuerno. Hyoga, Shiryu y Shun caen vencidos, pero Seiya se niega a darse por vencido. Gracias al cálido cosmo de Atena y a las enseñanzas de Marin, Seiya logra romper la postura de Aldebarán,
y lo amenaza con romper el cuerno dorado.
El poder Gran Cuerno de Aldebarán, Caballero Dorado de Tauro, es muy parecido a un viejo truco de ataque con espada. La fuerza de la espada consiste en la postura. Esta postura debe ser tanto de defensa como de ataque. Cuando se defiende o se ataca, se debe de volver a envainar la espada lo más pronto posible para esperar el próximo ataque. Cuando se rompe esta postura, cuando la espada permanece afuera de la vaina, la efectividad del ataque disminuye.
Aldebarán no puede creerlo y vuelve a ejecutar el poder Gran Cuerno. Seiya es lanzado varias veces contra las paredes de la casa de Tauro, hasta que logra ver la técnica de Aldebarán y detiene el Gran Cuerno. Después de esto, Seiya rompe uno de los cuernos de la armadura de Aldebarán. Este se enoja, pero al final deja pasar a Seiya a la siguiente casa, pero Hyoga, Shiryu y Shun deben quedarse.
Seiya se adelanta a la siguiente casa, mientras Dragón, Andrómeda y Cisne combaten al Caballero Dorado de Tauro. Con una combinación del Dragón Naciente de Shiryu, las cadenas de Andrómeda y el Trueno de la Aurora de Hyoga, Aldebarán rompe su postura y le congelan sus manos. Aldebarán acepta su derrota y deja pasar a Hyoga, Shiryu y a Shun a la siguiente casa.
Enfrente de la casa de Géminis, Dragón, Cisne y Andrómeda ven que alguien sale de la casa. Esta persona es Seiya, quien se sorprende al ver que de nuevo está donde empezó. Según Seiya, él entró a la casa y la recorrió toda con la esperanza de salir de ella, pero en lugar de eso, salió de nuevo a la entrada. Seiya sugiere que ahora entren todos juntos, pero pasa lo mismo.

Mientras tanto, Mu aparece frente a Aldebarán y le pregunta el por qué dejo pasar a los Caballeros de Bronce. Aldebarán le contesta que sintió el cosmo de Atena cuando peleó con Seiya. Mu confirma sus sospechas: Saori Kiddo es la diosa Atena. Tanto Aldebarán como Mu saben que desde hace varios días, la casa de Géminis ha estado vacía, o al menos nunca han visto a su guardián. En ese momento Mu y Aldebarán siente una gran cosmo energía: el Caballero Dorado de Géminis ha llegado.
Enfrente de la casa de Géminis, Seiya y sus amigos ven como la casa se divide en dos casas iguales. Seiya y Shiryu deciden ir por la izquierda, mientras que Hyoga y Shun van por la derecha. Al entrar, Hyoga y Shun escuchan los pasos y ven al Caballero Dorado de Géminis enfrente de ellos. Hyoga utiliza el Polvo de Diamantes y el Trueno de la Aurora, pero ambos poderes se regresan a él y a Shun.