| PERROS DE AUTISMO
Tras haberse realizado varios estudios a nivel mundial sobre los beneficios que pueden aportar los perros en personas con problemas de autismo, se ha decidido, recientemente, empezar a preparar perros para este problema concreto.
En ESPAÑA los dos primero perros que se han preparado para ello han sido "HARRY" y “VALL” una golden retriever a la que he tenido la posibilidad de colaborar a entrenar, a la par que convivir durante un mes, al haber coincidido su etapa de preparación y entrenamiento con la realización del curso de Entrenador de Perros de Asistencia en la “Fundación BOCALÁN”.
Voy a dar unas breves pinceladas de las funciones de los perros de autismo.
La selección del perro es muy parecida a la de los perros de asistencia, buscándose cualidades parecidas pero con la diferencia de que en este caso se buscan perros menos sensibles de lo normal, ya que van a tener que aprender a tolerar algunos comportamientos agresivos que pueden darse con niños con problemas de autismo.
Las funciones de estos perros van a consistir en ayudar al niño en su desarrollo, así como también colaborar con la familia en el reparto de tareas.
Por un lado el perro se convertirá en un compañero de juegos, si bien los autistas no acostumbran a demostrar mucho afecto; contribuirá también a que los niños con problemas de insomnio concilien el sueño con mayor facilidad; le servirá de apoyo en situaciones de estrés pudiendo contribuir por ello a que el niño no se encierre todavía más en su mundo interior.
Factor aparte es la función que va a desarrollar en la calle. Se ata al niño al perro a través de un arnés especial en el que se le deja un mínimo de espacio, yendo además cogido el niño al arnés por un asa, de modo y manera que éste mantendrá la dirección y el sentido de la marcha, evitando situaciones peligrosas. A su vez, en el caso de que al niño le de un arranque y eche a correr el perro bloqueará esa huida sentándose y haciendo fuerza para que el niño no se escape.
Esta función amén de evitar situaciones de riesgo también contribuye a que los padres puedan aflojar un poco la tensión por el paseo al contar con la ayuda del perro y dándoles la oportunidad de reaccionar.
A la par, el hecho de que el niño vaya atado al perro también informa a terceras personas que se encuentran ante una persona con alguna disminución, preparándolas para una mayor comprensión en el caso de que se diera un eventual comportamiento incorrecto por parte del niño.
El tiempo dirá si los beneficios que “VALL” aportará a personas con esa deficiencia motivarán que se entrenen más perros para dicha tarea o no, pero pienso que, viendo el buen resultado que ha dado en otros países, pronto “VALL” dejará de ser la “única” para convertirse en la “pionera” de un buen número de perros entrenados para tratar de mejorar la calidad de vida de los niños con autismo.
PERROS DE TERAPIA
Estos perros son los que trabajan con disminuidos PSÍQUICOS o con personas problemas anímicos, rendimiento escolar, falta de integración social....
Algunos de los aportes de los perros de terapia en general son, entre otros:
- Desarrollo de la comunicación y el lenguaje.
- Mejorar el contacto con la realidad.
- Relajación y disminución de los niveles de agresividad.
- Desarrollo de la afectividad y de la empatía.
- Desarrollo sensorial.
- Aumento de la responsabilidad.
Por tratarse de un tema largo y complejo le dedicaré, más adelante, un artículo aparte.
FASES DE ADIESTRAMIENTO DE LOS PERROS DE ASISTENCIA
Por la importancia de las tareas que van a desarrollar y, también, a menudo por su dificultad, resulta evidente que el adiestramiento que debe darse a los ejemplares que aspiran a convertirse en futuros perros de asistencia es muy importante.
Antes de practicar entrenamiento alguno hay que escoger el cachorro que, por sus cualidades ya desde muy pequeño pueda llegar a ser un buen perro de asistencia.
Para escoger a los cachorros se busca, “in abstracto”, que reunan unas características ideales. A saber:
- Buen temperamento.
- Motivación y voluntad de complacer.
- Buena sensibilidad.
- Ausencia de agresividad.
- Capacidad de cobro (de ahí que las razas más habituales sean las de la familia de retrievers).
Una vez que se tiene una camada de cachorros que pueden cumplir esas características, se analiza individualmente a los ejemplares y se selecciona a aquel o aquellos confiados en si mismos pero sin ser demasiado dominantes, que sea activo y curioso – sin caer en excesos o hiperactividad –.
Una vez seleccionado el cachorro-candidato, podemos dividir en cuatro las fases de su adiestramiento:
1º.- Etapa en familia o fase de habituación.- Esta etapa transcurre desde que se separa al cachorro de su madre, a los 2 meses de edad, aproximadamente, hasta que el perro cumple un año.
Como su propio nombre indica, esta etapa consiste en integrar al cachorro en una familia de acogida temporal, que - bajo el asesoramiento de los profesionales que posteriormente vayan a cuidarse de su adiestramiento más específico -, se encargarán de enseñarle las órdenes básicas, cómo comportarse en casa, normas de higiene, socialización con personas y otros animales...
Tras haber trabajado y convivido con dos perros de asistencia en prácticas y sólo por mi experiencia con ellos, creo que debería darse una mayor importancia en la socialización temprana y continuada de los cachorros mientras están en esta primera etapa de su adiestramiento.
El motivo es que, más adelante, se verán en muchas ocasiones privados de poder compartir juegos y contacto con otros perros, sobretodo cuando estén “trabajando”. Esa falta de un estrecho contacto con los perros en un futuro hace que, si no se ha socializado correctamente en su etapa de cachorro, puedan surgir problemas de comportamiento con otros perros en los momentos que pueda dejarse libre al perro cuando no esté “trabajando”.
2º.- Etapa en el centro de adiestramiento o fase de adiestramiento específico.- Normalmente esta etapa va desde que abandonan a la familia de acogida hasta los dos años o dos años y medio que es cuando, normalmente, suele terminar su adiestramiento.
Durante esta etapa se adiestra al perro específicamente en aquellas tareas a las que se le vaya a destinar. Por ejemplo, si es un perro guía a que caminar en línea recta evitando obstáculos o si es un perro de servicio a dar la luz...
Esta etapa puede llevarse a cabo en su totalidad en el centro o, en una primera etapa en el centro y adiestrado directamente por profesionales y, en una segunda etapa adiestrado por distintos futuros adiestradores.
Nosotros seguimos este método y, si bien se le dio una base más o menos sólida al perro en cuestión por profesionales de BOCALÁN, posteriormente fuimos los alumnos los encargados de continuar con su adiestramiento y formación, siempre eso sí, bajo supervisión.
En mi caso, se dividió a los alumnos en grupos a cada uno de los cuales se les asignó un perro con el que trabajar. El método de trabajo consistió en aproximadamente 150 horas de trabajo teórico-práctico en las instalaciones que BOCALÁN tiene en SANT CUGAT DEL VALLÉS, complementadas con estancias rotativas de 15 días de convivencia con los distintos miembros del grupo.
Durante los días que el perro vivía con nosotros, nuestra misión era continuar entrenando las cosas que debía aprender, a la par que aportarle tantas situaciones novedosas o útiles como fuera posible (viajar en metro, autobús, ir a centros comerciales y tiendas de todo tipo, subir y bajar escaleras mecánicas....)
En ese tiempo tuvimos en casa durante 15 días a “INDI”, un golden retriever que se convertirá en un perro de asistencia para una persona minusválida.
Como he comentado antes, también tuvimos en casa, durante un mes, a “VALL” la primera perra de terapia para niños autistas que se entrena en ESPAÑA.
Finalmente indicar que, en ocasiones, el perro seleccionado no sirve finalmente para el servicio que pretendía dársele. En estos casos se entrega en adopción, teniendo preferencia la familia de acogida.
3º.- Etapa de acoplamiento con el usuario.- Dicha etapa se inicia cuando acaba el adiestramiento.
Una vez el perro está adiestrado correctamente y una vez se ha decidido entregarlo a la persona adecuada, debe hacerse un acoplamiento, en el que ambos deben aprender a conocerse y a compenetrarse para trabajar juntos.
Observad que, previamente, el usuario también habrá recibido un curso en el cual se le habrá explicado cómo comportarse y cómo trabajar adecuadamente con el perro que se le asigne.
4º.- Etapa de control o seguimiento.- Empieza cuando se hace entrega del perro al usuario y finaliza cuando se retira a éste del servicio o cuando fallece.
Esta etapa de seguimiento consiste en hacer revisiones periódicas al binomio usuario-perro para comprobar que el perro está bien, que el usuario respeta los mecanismos de trabajo que el perro adquirió, hacer ajustes en el caso de que haya que hacerlos.... en definitiva, para comprobar que todo sigue el curso correcto.
Esta fase tiene más importancia de lo que puede parecer porque un usuario que no obedezca las reglas o que permita cosas a su perro que no debería, podría acabar consiguiendo que el perro adquiriera vicios o malas costumbres que dificultaran o impidieran de plano desarrollar su labor de asistencia con las debidas garantías, tanto funcionales como de seguridad para ambos.En casos extremos podría llegarse a la retirada del perro.
Doy por terminado este primer artículo, sin perjuicio de que en el futuro lo pueda ampliar. Cuando tenga un poco de tiempo me meteré con los otros artículos anunciados. Hasta pronto!
Fuente: Thaïs - Ànima Bessona http://www.animabessona.com/ |