HISTORIA DEL BOYERO DE APPENZELL   El Boyero de Appenzell es un perro que se ha utilizado para guiar, vigilar y proteger ganado, ranchos y residencias aunque actualmente se utiliza como perro de trabajo o familiar ya que se trata de una raza muy versátil. Una de las primeras documentaciones que tenemos sobre esta raza data de 1853 en la que se describe por primera vez dentro de "La vida del mundo alpino" al perro alpino de Appenzell como "un ejemplar de ladrido claro, de pelo corto, tamaño mediano y varios colores, al cual se le puede encontrar en tipo Spitz regular por zonas, a veces protegiendo el hogar o para juntar ganado". Más adelante, en el año 1895 se invitó a la SCS (Sociedad Cinológica Suiza) a favorecer esta raza. En el 1898 el perro boyero de Appenzell se describe como raza propia.  El primer standard se estableció con la colaboración del gran promotor, "inspector de montes" Max Siber, y así la raza se presentó en la Primera Exposición Internacional en Winterthur con 8 ejemplares. Gracias a la iniciativa del Prof. Albert Heim, quien tomó muy serio su compromiso con los perros de montaña y boyeros suizos, y de ésta forma con el Appenzeller, se fundó en 1906 el "Club de Perros Boyeros de Appenzell" con el objetivo de criar y fomentar la raza en su naturaleza. Con el registro obligatorio de los cachorros en el Libro de Raza de Perro Boyero Appenzell, inició la crianza de la raza pura. En 1914, el Prof. Albert Heim redactó el primer estándar válido de la raza.  El territorio de crianza originalmente fué el cantón de Appenzell, hoy en día la raza está esparcida en todo Suiza, y más allá de sus fronteras, criándose en varios países. |